Con un Velódromo Municipal a pleno, más de 10.000 almas, en su mayoría femeninas, se dieron cita para recibir al cantante puertoriqueño Ricky Martin en su segunda y última presentación en Uruguay, tras 14 años de ausencia.
Martín González para Espectador.com
La fiesta comenzó puntualmente a las 21 horas, tal y como el artista lo había pedido, posteriormente a la actuación de la banda uruguaya Latasónica. La ansiedad por ver al artista en escena se palpitaba en los distintos sectores de la platea, y es que “fueron más de diez años sin venir al país”, le dijo una joven a otra mientras las luces comenzaban a bajar para dar comienzo al espectáculo.
De repente lo que hasta ese momento eran especulaciones, nervios y ansiedad, contenidas en su extraño murmullo se convirtieron en gritos de locura, baile y, claro está, la reiterada frase de: “Ricky te amamos”.
Con un repertorio de 20 canciones (más alguna extra pedida por el público previo a la despedida definitiva) Ricky Martin recorrió algunas de su nuevo trabajo discográfico (Música+Alma+Sexo), sus primeros temas románticos y sus principales hits bailables, logrando una conexión tan grande con su público que, tras casi dos horas de espectáculo, varios no podían creer como el tiempo había pasado así de rápido.
Después de su enérgica entrada hubo tiempo para bajar las revoluciones y al ritmo del tema “Vuelve”, Ricky Martin enloqueció a sus fans. Previo al regreso del ritmo, con el tema “Vive la Vida Loca”, el artista recorrió parte de su vida, su infancia y el camino de su transformación personal, acompañado de un video proyectado en dos pantallas gigantes mientras un bailarín realizaba una interesante performance sobre el escenario.
Antes del retorno de las canciones románticas, Ricki Martin hizo bailar al Velódromo con los temas “She Bangs” (de su disco “Sound Loaded” de 2000) y “Shake Your Bon Bon” (perteneciente al disco del año 1999 que lleva su mismo nombre).
Bajadas ya las revoluciones, un cajón peruano, una guitarra española y una de sus cuatro excelentes bailarinas (que brillaron sobre el escenario junto al resto del cuerpo de baile) bastaron para regalarle al público una excelente e inédita versión de los temas “María” y “Tu Recuerdo”.
A esto le siguió un momento especial para el artista, en donde él mismo le pidió al público que lo acompañara cantando junto a él dos de sus temas más conocidos y que fueron “el principio, la raíz de mi carrera y de nuestro lazo”: “El amor de mi vida” y “Te extraño, te olvido, te amo”.
El bloque romántico había casi llegado a su fin y al ritmo de “La Bomba”, “Pegate”, “Por arriba, por abajo”, su último éxito “Más” y la recordada canción del Mundial Francia 98 “La Copa de la Vida”, Ricky Martin invitó a todos los asistentes a visitar Puerto Rico mientras lucía la camiseta número 10 de la selección uruguaya que, 72 horas antes del espectáculo le fuera obsequiada por el presidente uruguayo, José Mujica.
Cuando terminó la actuación, y con un Velódromo entero de pie al grito de “otra, otra”, el cantante apareció por última vez sobre el escenario interpretando “Lo mejor de mi vida eres tú”, tema que le sirvió para presentar a toda su banda y brindar su mensaje final, el cual selló la comunión entre el artista y sus fans: “recordemos que aquí nadie es más que nadie, estamos de igual a igual. Volveré pronto, igualdad y paz para todos”.