Frente a una audiencia que se mostró devota y que llenó el salón de Espacio Riesco, el chef estrella del cable habló de las adicciones de su pasado, el rock y su aversión a la comida vegetariana.
Solo sobre en un escenario amplio frente a un telón blanco y dos pantallas gigantes. Puntual y en algo más de una hora de show Anthony Bourdain demostró frente a un Espacio Riesco lleno de sus admiradores, por qué es el chef favorito del cable. Esta vez de camisa y chaqueta negra, con unos jeans gastados y sus infaltables botas vaqueras, se burló e ironizó de todo y de todos. Desde las aptitudes logísticas de la CIA, hasta la inoperancia de las servilletas a la hora de comerse un completo.
Sin libretos ni parafernalia audiovisual, el espectáculo resultó ser la confirmación de una promesa ya vista en su programa de TV -Sin reservas, en la señal Travel & Living-. El chef es el show en sí mismo. Porque anoche hubo poco de cocina y sí muchas anécdotas frente a un público diverso y de mayores de treinta que celebró cada una de sus "salidas".
La bienvenida la dio la conductora de noticias de Canal 13, Carolina Urrejola, quien en un discurso se encargó simplemente de enumerar los datos claves del currículum del autor del libro Confesiones de un chef. A los pocos minutos apareció Bourdain, o "Tony" -como lo llamaron casi todos los que tuvieron la oportunidad de hacerle preguntas en vivo-, y rápidamente comenzó su seguidilla de frases agudas.
"Pensé que moriría friendo papas", fue una de las primeras alusiones a un pasado que recordó nuevamente. Ya lo había hecho en sus libros y programa, pero esta vez fue en vivo y en directo. Su adicción a las drogas fue tema: "Dejé la heroína, la cocaína y el cigarro y ahora lo único que me queda es la cerveza y la comida". Y su régimen para mantener una figura esbelta, a pesar de un régimen de excesos, sacó risas del público: "Yo seguía la dieta de Keith Richards (guitarrista de The Rolling Stones) de tabaco, alcohol y queso... Ahora lamentablemente estoy pensando en meterme a un gimnasio".
En la presentación también estuvieron presentes temas como su adversión a la comida rápida hasta sus enemigos más acérrimos, los vegetarianos. "Mientras te mates comiendo buena comida, te apoyo" le recomendaba a un asistente, para después darle algunos consejos para superar la indigestión a otro: "Coca Cola, marihuana y mucho picante".
Anthony Bourdain En Chile - Zancada.com
Ese fue el tono relajado que se instaló en la ronda de preguntas abiertas del público, que el chef contestó sin problemas. Incluso aceptó -al principio sin mucho interés- el reto de un grupo de productores de jamón patagónico que le ofrecieron probar el producto a cambio de una suma de dinero que finalmente rechazó. También lo invitaron a "comer las mejores empanadas, las que hace mi mamá", o a recibir un misterioso regalo que ofrecía una fanática, "¡Seguridad!", fue lo que le alcanzó a responder Bourdain, antes de pasar a la siguiente pregunta.
PRIETAS SI, PIURES NO
Tiene dos grandes fuentes de inspiración para su cocina y su vida: el rock & roll y el cerdo. "Amo todas las formas de comer cerdo, vivir sin él y sin escuchar a The Ramones sería peor que la muerte", contaba Bourdain a La Tercera ayer, mientras disfrutaba de su primera cerveza de la tarde.
Y aunque el atuendo de su única presentación a la prensa después de 10 días en Chile -una muy compuesta camisa rosada y una chaqueta azul marino- sea un tanto formal, a la distancia se nota que es un rockero de corazón. Lo delatan sus botas vaqueras, las que según él lleva religiosamente desde los 12 años: "Yo no soy un hombre de zapatillas ni zapatos", afirma.
El chef grabó un episodio para la nueva temporada de su programa, para lo que recorrió Valparaíso, Santiago, Rancagua -en la VI Región estuvo en una semifinal de rodeo-, Puerto Varas, Puerto Montt y Chiloé entre otras ciudades. Contó que lo mejor de su viaje fue el local El Hoyo, en la capital -"es extremadamente bueno, lo mejor de mi viaje"- y que sus favoritos fueron "los lomitos, las morcillas y las prietas". Aseguró que no volvería comer piures, mientras que del popular completo señaló que "no sé si es rico o simplemente un crimen", aseguró.
Sobre el vino chileno "tomé mucho, sin saber exactamente qué era, pero estaba muy bueno". Y finalmente afirmó que "lo mejor de la cocina chilena es que tiene tradición".
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